Este post, salvo mÃnimo cambios, es de mi amiga panameña. Gracias por darme permiso para publicarlo. ;) El párrafo en negrilla simplemente me fascina; es uno de esos fragmentos que te da “alas” y quizás te haga cambiar de vida, de un momento a otro.
—
Enamorarse de alguien de por Internet, seguramente para muchos es algo bizarro e incomprensible, quizás podrÃa pensarse que es propio de una persona tÃmida, retraÃda, acomplejada y sin vida social, que solo puede establecer vÃnculos a través del Internet.
Sin embargo, hoy en dÃa vemos como es cada ves más común encontrar parejas que “se encontraron en la netâ€?, y luego de 3 meses dijeron, “¿sabes que?, vamos a conocernosâ€?.
Yo me pregunto, 3 meses hablando digamos 1 hora diaria, siendo sincero, abriendo tu corazón porque a veces es más fácil hacerlo por Chat, compartir tus sueños, tus miedos, tus fotos, tu vida, … acaso no es eso el primer paso para empezar a enamorarse?
Siendo el caso que la persona en cuestión viva lejos, que contrariedad! Todos somos unos cobardes, estamos aterrados de vivir, de tener los brÃos para que nos importe poco lo que dice la gente. No tenemos los cojones para montarnos en un avión y salir de la duda. Tenemos dinero en el banco pudriéndose, haciendo ricos a los que ya son ricos. Ahorramos como burros, para comprar una prisión grande y bonita que llamamos casa. Nos endeudamos para tener el carro último modelo que sale en la tele. Y pienso yo, ¿cuanto cuesta vivir la experiencia, saber que lo intentaste?
Muchas cosas en la vida, serÃan posibles y mágicas si la gente diera el primer paso.
Nos educan para ser árboles, para atarnos a la tierra, para ser estáticos. Los pájaros se posan en nuestras ramas y nos hablan de lo que hay mas allá del horizonte, la brisa nos trae los olores de tierras lejanas, los buitres van y vienen y con ellos la muerte. Y nosotros soñamos, soñamos con tener las alas para arrancar nuestras raÃces del suelo y correr hacia nuestros sueños. Mentira. No lo harÃamos, porque tenemos miedo a vivir sin miedo. Porque somos adictos a la seguridad, a las religiones que nos dicen que esta bien y que no. Porque nos auto-flagelamos cada ves que “pecamosâ€?.
Hay peores pecados que enamorarse por Internet. Ser un cobarde es un pecado contra ti mismo.
Como comenté en algún blog. Prefiero mil veces pasármela frente a la computadora chateando con alguien con quien puedo hablar, que estar con una persona de carne y hueso que me aburra.