Prosa

You are currently browsing the archive for the Prosa category.

No sé que es peor…

Si el calor

Si los mosquitos

Si este domingo

Si la soledad

Si la muerte

Si saber que no estás…

¿No estás? Siempre cuando te llamo me dices: ¡Cuánto tiempo! Y yo hago una mueca irónica, como un esquimal que en medio del polo norte le dijeran: ¿Hace calor, no? ¿Cómo puede pasar mucho tiempo cuando puedo contar con los dedos de mi mano los días que, por casualidad, no haya luchado contra unas inmensas ganas de llamarte, de buscarte, de acercarme a ti? …y tú ¿tu nunca me piensas, Michelle?

Todas las mujeres, en su fuero interno, quieren ser madres, toda mujer, en su fuero interno, quiere ser amada… Sin embargo ¿Cuántos corazones rotos no nos hemos encontrado, como delfines muertos a orillas de un mar contaminado? ¿Cuántos sacrificios de héroes, en vano? ¿Cuánto tiempo esperé por ti, luchando como si ya tuviese una recompensa que de antemano sabía que nunca iba a alcanzar? (Un día me preguntaste qué era la Fe… Pues es eso… Es eso…)

Desde pequeños de una forma u otra nos hacen saber que está mal comprometerse tan jóvenes, que hay que “vivir la vida” primero… que hay que experimentar cosas, alcanzar cosas… Sin embargo, ¿Acaso no es posible que perdamos la vida simplemente por querer “alcanzarla”? ¿Acaso no quisiera yo que en mis dedos y en la profundidad de mi boca se guardase solamente tu olor? ¿Acaso no daría yo todo porque tu cuerpo -mi único templo en esta tierra- no hubiese sido profanado jamás por otro que no fuese…

…y no puedo seguir escribiendo porque no me dejan este calor, esta melancolía, esta soledad y este intentar adivinar una y otra y-otra yotra vez… qué haces y donde estarás…

Este post, salvo mínimo cambios, es de mi amiga panameña. Gracias por darme permiso para publicarlo. ;) El párrafo en negrilla simplemente me fascina; es uno de esos fragmentos que te da “alas” y quizás te haga cambiar de vida, de un momento a otro.

Enamorarse de alguien de por Internet, seguramente para muchos es algo bizarro e incomprensible, quizás podría pensarse que es propio de una persona tímida, retraída, acomplejada y sin vida social, que solo puede establecer vínculos a través del Internet.

Sin embargo, hoy en día vemos como es cada ves más común encontrar parejas que “se encontraron en la net�, y luego de 3 meses dijeron, “¿sabes que?, vamos a conocernos�.

Yo me pregunto, 3 meses hablando digamos 1 hora diaria, siendo sincero, abriendo tu corazón porque a veces es más fácil hacerlo por Chat, compartir tus sueños, tus miedos, tus fotos, tu vida, … acaso no es eso el primer paso para empezar a enamorarse?

Siendo el caso que la persona en cuestión viva lejos, que contrariedad! Todos somos unos cobardes, estamos aterrados de vivir, de tener los bríos para que nos importe poco lo que dice la gente. No tenemos los cojones para montarnos en un avión y salir de la duda. Tenemos dinero en el banco pudriéndose, haciendo ricos a los que ya son ricos. Ahorramos como burros, para comprar una prisión grande y bonita que llamamos casa. Nos endeudamos para tener el carro último modelo que sale en la tele. Y pienso yo, ¿cuanto cuesta vivir la experiencia, saber que lo intentaste?

Muchas cosas en la vida, serían posibles y mágicas si la gente diera el primer paso.

Nos educan para ser árboles, para atarnos a la tierra, para ser estáticos. Los pájaros se posan en nuestras ramas y nos hablan de lo que hay mas allá del horizonte, la brisa nos trae los olores de tierras lejanas, los buitres van y vienen y con ellos la muerte. Y nosotros soñamos, soñamos con tener las alas para arrancar nuestras raíces del suelo y correr hacia nuestros sueños. Mentira. No lo haríamos, porque tenemos miedo a vivir sin miedo. Porque somos adictos a la seguridad, a las religiones que nos dicen que esta bien y que no. Porque nos auto-flagelamos cada ves que “pecamos�.

Hay peores pecados que enamorarse por Internet. Ser un cobarde es un pecado contra ti mismo.

Como comenté en algún blog. Prefiero mil veces pasármela frente a la computadora chateando con alguien con quien puedo hablar, que estar con una persona de carne y hueso que me aburra.

Hay una diferencia radical entre una persona que sabe hablar bien, y otra que sabe hacer bien las cosas.

Si hubiera un hombre que se atreviese a decir todo lo que pensaba de este mundo, no le quedaría ni un metro cuadrado de suelo en que plantar los pies. Cuando aparece un hombre, el mundo cae sobre él y le rompe la espalda. Siempre quedan en pie demasiados pilares podridos, demasiada humanidad infecta como para que el hombre florezca. La superestructura es una mentira y el fundamento un inmenso miedo trémulo. Si a intervalos de siglos aparece efectivamente un hombre con expresión desesperada y ávida en los ojos, un hombre que pondría el mundo patas arriba para crear una nueva raza, el amor que trae al mundo se convierte en cólera y él se vuelve un azote. Si de vez en cuando encontramos páginas que explotan, páginas que hieren y estigmatizan, que arrancan gemidos y lágrimas y maldiciones, sabed que proceden de un hombre arrinconado, un hombre al que las únicas defensas que le quedan son sus palabras y sus palabras son siempre más resistentes que el peso yacente y aplastante del mundo, más resistentes que todos los potros y ruedas de tormento que los cobardes inventan para machacar el milagro de la personalidad. Si algún hombre se atreviera alguna vez a expresar todo lo que lleva en el corazón, a consignar lo que es realmente experiencia, lo que es verdaderamente su verdad, creo que entonces el mundo se haría añicos, que volaría en pedazos, y ningún dios, ningún accidente, ninguna voluntad podría volver a juntar los trozos, los átomos, los elementos indestructibles que han intervenido en la construcción del mundo.

El mundo está acabado: no queda ni un pedo seco. ¿Quién que tenga ojos desesperados y ávidos puede sentir el menor respeto hacia estos gobiernos, leyes, códigos, principios, ideales, ideas, totems y tabúes existentes? Si alguien supiera lo que significa interpretar el enigma de eso que hoy se llama una «raja» o un «agujero», si alguien tuviese la menor sensación de misterio en relación con los fenómenos calificados de «obscenos», este mundo se rajaría en pedazos. El obsceno horror, el aspecto aburrido, agotado de las cosas es lo que hace que esta civilización loca parezca un cráter. Ese profundo abismo, ese bostezo de la nada, es el que los espíritus creativos y las madres de la raza llevan entre las piernas. Cuando un espíritu ávido y desesperado aparece y hace chillar a los conejos de Indias, es porque sabe dónde poner el cable cargado del sexo, porque sabe que bajo la dura concha de la indiferencia se oculta la fea cuchillada, la herida que nunca cicatriza. Y pone el cable cargado justo entre las piernas; golpea bajo la cintura, hiere en las entrañas mismas. De nada sirve ponerse guantes de goma; todo lo que puede manipularse fría e intelectualmente pertenece a la concha y un hombre que está empeñado en crear siempre se mete por debajo, hacia la herida abierta, hacia el obsceno horror infecto. Conecta su dinamo a las partes más sensibles; aunque sólo brote sangre y pus, ya es algo. El cráter seco, agotado, es obsceno. Más obscena es la inercia. Más blasfema que el juramento, más horrible es la parálisis. Si sólo queda una herida profunda, debe manar, aunque sólo produzca sapos y murciélagos y homúnculos.

Fragmento de Trópico de Cancer - Henry Miller

Tan valioso como hacer una explosión… Es haber dejado una chispa, en algún lugar, escondida, esperando que unos dedos ávidos como mechas, conectados a un corazón lleno de pólvora: lograran encenderse.

Post dedicado a un gran escritor.

Los segundo pasan sin que pueda reternerlos o hacerlos avanzar más rapido… Soy un mero espectador del tiempo.

Al lado, mis compañeros hacen un concierto con el sonido de las teclas, carpetas y papeles. Y los murmuros sobre asuntos importantes.

2 horas para salir, que pueden parecer una eternidad; pero apenas un parpadeo estará allí: el sábado, sin tener que ir a trabajar, pensando que hacer, o, tal vez, deseando estar aquí de nuevo.

1 hora y 59 minutos para salir, y dentro de poco faltaran 2 horas otra vez.

Alejo mi vista del monitor para pensar: todo da igual. Todos se creen demasiado importantes e indispensables en lo que hacen; pero todos son prescindibles… El mundo seguirá girando con o sin tí…

Da lo mismo cuanto pueda decir. Igual cada quien al leer esto (incluso yo mismo) seguirá sintiendose importante, indispensable, único en su minúsculo espacio donde lo arrojó el destino o la casualidad. Sin sentir que sólo somos piezas de un gran engranaje (sabrá Dios si el más adecuado) que hace mover el dinero, el concreto y el metal de un lado para otro…

Casi no habría diferencia entre un empleado y una parte de un PC si el regulador pudiese exclamar: ¡me necesitan para poder encender el computador!

Pero el regulador se quema, y en cuestión de minutos ponen otro y…

Veo sobre mi escritorio, un libro de Henri Miller… “Uno que se ha salvado” exclamo en un suspiro… Ahí para siempre, vivo en la literatura, en el arte, una y otra vez sin importar que el tiempo pase, naciendo y renaciendo cada vez que alguien abra esas páginas…

Una vez leí que unos estudiantes quemaron “La Náusea” de Sartre… ¡Ingenuos! No podrían (y el mismo Sartre lo dijo), nunca dañar una obra… Por más que se esfuercen… El arte, los libros: están por encima de la existencia… Por encima de este engranaje… Están en otro tiempo.

Uno que se ha salvado… Y los que hacen música, los que pintan, diseñan…

Hasta habría que preguntarse, si esa mujer que gime una y otra vez, cada noche, en el reproductor de DVD de un joven en el piso 23 del edificio de enfrente, perdiendose, también se habrá salvado.

Me llena de extasis tanto como me aterra… Que incluso yo pueda dejar una parte de mí, imperecedera, surrealista… en estos bytes, en la mente de ustedes: quieran o no. Y siento que esto tan intangible, es más esencial que todo lo demás… Mientras vuelvo a mirar el monitor:

Es hora de cumplir con mi importante trabajo.

(último post y aclaración de qué va todo esto, en unos días)

Infinito


Powered by Castpost
Gracias, Pearly por subirme esta canción.

Ayer, Orión cortó en dos a una cortina de nubes que lo mantenía escondido.

Orión. Con sus brazos y piernas extendidas; con su brillante cintura; y su temida espada lista para combatir.

Abajo, su más fiel acompañante, el mayor can del cielo. Vigilandolo, a través del cristal más reluciente del firmamento: Sirius.

Del otro lado, la luna posada en el infinito como una hamaca blanca.

M.G. Entiendo porque decías que te deprimía tanto el cielo nublado. Ayer me conmoví profundamente. Casi lloré; debo decirlo sólo por volver a ver una partecita de éste.

Bah, ¿Para qué mentir? Se me ennublecen los ojos de sólo recordarlo escribiendo esto.

Nunca pensé que algo así pudiese causarme tal impresión.

Me siento como Werther cuando se fue a vivir a la ciudad; para alejarse de Carlota. Sólo que mi Carlota, vive precisamente en esta ciudad. Lo cual hace doble mi sufrimiento: por un lado por estar en esta ciudad que no es el mejor sitio para alguien como yo
(pese a que desempeño muy bien mi trabajo - esto, como mensaje subliminal, por si alguien revisando mi currículo llega a mi blog…) Y por otro lado por saberme cerca de ella y no poder estar a su lado.

La cuarta vez que leí Werther (éste Diciembre). Me sorprendió muchísimo como él duró un año con tantos sentimientos girando como remolinos en sus adentros.

¡1 año! ¿Cómo pudo resistir tanto?

Aunque quizás hayan personas que duren toda una vida así…

¿Habrá alguien? …En tal caso alguien que no tenga tanta fuerza y pasión dentro de sí…

…O quizás es la sola esperanza de encontrar alguien más… Cuando se ve que hay tantas personas, tantas mujeres… En el metro, por lo menos…

Uno dice: “tiene que haber alguien más“. Pero si uno se pone pensarlo mucho… Ese es el mismo tipo de “afirmación naturalista” que hace pensar a uno que, si el universo es infinito: tiene que existir otro planeta habitado…

Cierto, tal vez… Pero en caso de que sea así:

¿Será tan hermoso?

¿Cual sería la probabilidad de encontrarlo?

y aún así:

¿Cual sería la posibilidad de llegar a él?

30 minutos para prepararse para ir al trabajo
1 hora y media para ir al trabajo
9 horas en el trabajo (contando la hora de almuerzo)
1 hora para llegar a casa
8 horas para dormir (recobrar fuerzas para volver al trabajo)
————————————————————-
20 horas

En estos pocos días la capital, que avanzan lentísimo por cierto. Me doy cuenta del poco tiempo libre y las obligaciones que ocupan a la mayoría de las personas en esta ciudad: trabajo, estudios, diligencias, desplazarse, etc, etc.

Y esta es la razón, digo, porque alguien (por más grande que sea), puede no querer afrontar un compromiso (sentimental, por ejemplo); quiero decir: Con tan poco tiempo libre y tanto problemas: ¿Para qué tomar uno más?

En esta ciudad donde, al parecer, lo menos para lo que se tiene tiempo es para uno mismo. Donde entre tantas personas: la individualidad de un hombre, el pudor de una mujer (incluso un hombre, una mujer misma): parecen cosas ínfimas, sin importancia…

¿Para qué forzar las cosas e intentar tener algo que, sin duda, no pertenece a esta época?

Es cierto. Lo entiendo.

Pero ahora es cuando más doy la vuelta a mi forma de ser. Porque en esos minutos en las estaciones del metro, a las horas pico: donde uno es una gota entre oleadas de un mar de personas: es cuando pienso que cada quien necesita más de esa otra persona, a quien amar: a quien aferrarse al mundo, por quien sentirse más humana. Y de quien recibir, lo mismo, un poco más, un poco menos, quizás… Porque si bien no somos nada entre todos esos mares de personas, sentir que para una persona no es así, sentir que existe alguien que podría distinguirnos entre millones de personas… para quien somos alguien importante, para quien somos todo; sin importar cuan grande sea la ciudad o el lugar donde estemos… Eso cambia radicalmente las cosas.

Porque así como un monje que se entrega a una vida espiritual: necesita comer, dormir para poder seguir con vida. Así, nosotros, personas de la ciudad (me incluyo ahora): ocupadísimas en sacar las mejores notas, ser el mejor en el trabajo, etc. etc.: también necesitamos cosas elevadas para hacer completo nuestro mundo, nuestra vida… necesitamos ese algo o alguien más… para no terminar convertidos en simples autómatas, en simples máquinas…

Máquinas como las que, de seguro, tú construirás algún día M.G.

Salmón

Y al final del Túnel… Sólo encontró otro Túnel. Construido (sobretodo) por las personas que pensó que lo ayudarían a alcanzar, al fin, la salida.

Y se pregunta ¿por qué sigue aquí?

“La voluntad y la esperanza que puede albergar un ser humano son admirables” suena en su cabeza.

No. No sólo la esperanza y la voluntad: sobretodo las fuerzas que puede sacar alguien para ver cumplido aquello que anhela. Cuando incluso sospecha que camina hacia un abismo, y sólo tiene la ilusión de que no será así. Cuando incluso sospecha… y se da cuenta que casi todo está en contra, empezando por las personas que pensó que lo ayudarían a encontrar la salida.

Esperar

Desde pequeño puedo decir que lo que más detesto es tener que esperar. Esos tiempos muertos: esperando en el banco, esperando llegar a otra ciudad, esperando el metro, hasta esperando que una simple página abra… Aunque soportable, es agobiante.

Pero, cuando el tiempo que hay que esperar no es una hora, ni dos… sino un mes, un año… varios años… La sensación (al menos la que yo he sentido o siento): es casi funesta.

La vida es entonces como una película, donde pareciera que no tomamos parte, sino que sólo la vemos pasar: peor aún, intentamos cambiar las cosas: como cuando llamamos a un programa de radio para pedir una canción que queremos escuchar: pero no la colocan. Y llamamos una y otra vez: incluso intentamos en otras emisoras: y nada.

Poco me gustaban las películas cuando era niño: siempre preferí los juegos de video en los que yo era el protagonista: aunque no llegara al fin: aunque apareciera en la pantalla game over; y me tocase empezar otra vez: intentaba cuantas veces fuera necesario hasta conseguirlo: pero siempre siendo protagonista (vencedor o fracasado): pero nunca mero espectador.

¿Tiene sentido la vida cuando son más las horas de tedio, y el aburrimiento y la costumbre ya son como agujas que se entierran en la piel… a cada minuto. Cuando siento que no puedo dar todo aquello que puedo dar (y tal vez recibir)? Me pregunto en este momento cuando al parecer… No queda nada más que esperar.

La paciencia es la fortaleza del débil, y la impaciencia, la debilidad del fuerte (Kant)

Gracias a Fredy por la sugerencia del título. También muchas gracias a Carlos y a >Sire

No van 2 horas desde que escribí “Rompiendo la crisálida” (que primero se llamaba fronteras, y luego crisálida a secas… casi nunca me decido con los títulos, en fin… ¿no han notado que ultimamente estoy divagando mucho? ya ni me acuerdo qué estaba contando ¿se acuerdan ustedes? A ver… Empecemos otra vez)

No van 2 horas desde que escribí el último post y ya estoy empezando éste ¿Por qué? Hace tiempo leí que todo está escrito ya, pero como nadie presta atención, los escritores tenemos la labor de repetir y repetir… y repetir…

(Repitamos entonces)

No es un año nuevo el que tiene que traernos cosas. Un año, un mes, el tiempo no existe: son sólo ideas de hombre. Lo más apróximado que existe es un calendario. Y veamos ¿Quien va a pedirle a un pedazo de papel que le traiga nuevas oportunidades?

Nadie, exacto. ¿Y entonces quien me va a traer algo nuevo? Nadie, igual. Es cada quien el que tiene que labrarse su propio futuro. Estoy seguro que los fumadores tuvieron las mismas ganas de fumar el primero de enero que el 31 de diciembre. ¿Entonces para que esperar todos los años el primero de enero para dejar de fumar?

Seguro algún fumador con el cigarrillo en la mano un 2 de enero estuvo pensando: bueno, cuando llegue otro año…

¿Y por qué no podemos nosotros hacer ese nuevo año? ¿Un año no puede empezar un 20 de marzo? Si ese día tomamos una decisión, cambiamos nuestra vida de tal forma que sentimos que para nosotros está empezando un año, ese 20 de marzo.

¿Y el 15 de junio? También…

(Me gustaría verle la cara a alguien si se le da el feliz año un 15 de Junio)

Tenemos que dejar de vivir de apariencias, fechas y cosas externas y sumergirnos dentro de nosotros mismos, explorar aquellas cosas que de verdad queremos y sentimos, y tomar decisiones que hagan de cada día: un año, un día, un mes… una vida nueva.

Algunas veces nos conformamos con muy poco. La falta de fuerzas, de paciencia… el mismo miedo nos ata, nos paraliza… no nos permite avanzar hacia lo que sabemos que es nuestra verdadera meta. Entonces, nuestra alma, nuestro corazón está en un lugar muy lejano, muy alto, mientras el cuerpo se queda en otro. Así empieza el conflicto. Cuando en un momento nos despertamos y nos damos cuenta cómo se ha ido el tiempo y hemos dejado de actuar. Nos hemos vuelto conformistas.

Es más fácil, sí, tomar lo que está a nuestro alcance… Es más fácil, sí: más cómodo y más seguro… Porque ir más allá de nuestras fronteras nos impone un riesgo y dejar a un lado el tranquilo estilo de vida al que estamos acostumbrados. Además hay siempre un miedo, a veces hasta inconsciente, que nos pone trabas o nos limita: el miedo a cometer errores, el miedo a caer, miedo a fracasar… el miedo, el miedo, el miedo…

Hay una frase del libertador que saco en este momento como una espada para combatir contra ese miedo:

“Es mejor morir de pie que vivir de rodillas”

Sí… Sería incluso mejor fracasar que pasar una larga vida en el mismo sitio, mirando a través de la ventana: viendo cómo se nos pasa la vida y preguntándonos qué hubiese pasado si al menos lo hubieramos intentado.

Desde tocar un instrumento, a hablar un nuevo idioma hasta cumplir aquello que más anhelamos…

…aquello que quizás llevemos… 4 años soñando.

Es tiempo de hacer que éste sea un año nuevo, no sólo porque el calendario lo diga.

Navidad

Cientos de luces que nos hipnotizan
Calles donde ya no hay espacio para caminar ni para conducir
Interminables colas en los bancos, cajeros y comercios
Cohetes y fuegos artificiales que llenan el ambiente de humo y ruido
Una fiesta en la casa del vecino, que no te dejará dormir
¿Es esto la Navidad?

Las televisoras anunciando todo tipo de juguetes
Los niños que no le dicen a sus padres que un amigo de la escuela les dijo que el Santa Claus no existe
(No quieren quedarse sin regalo)
Los padres contando el dinero de las utilidades
¿En cuanto saldrá el regalo este año?
Y recorriendo decenas de tiendas para comprarlo
“Pase adelante”
“Con permiso señora…”
Lo preguntaré otra vez:
¿Es esto la Navidad?

Ver a aquel familiar que has extrañado todo el año…
Tomarse un tiempo para leer un buen libro u oir una buena canción
Reunirse con los amigos y hacer planes para el año que viene…
Un gran mesa con toda la familia cenando…
“Esperen aún falta mi sobrino…”
LLamar a aquel amigo que se siente solo en estas fechas
Besar a la persona que amas
Abrazos.
“Te quiero…”
“No… ya no te guardo rencor”
“Te extrañé tanto”

Esto es la navidad.

Vacío

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué?
¿Acaso esperaban algo?
Yo también esperaba algo de la vida.
Pero al final no encontre nada más que…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Navidad?

¿Cómo dices?
¿Navidad?
No. Yo paso.
¿Qué viene después?
¿Carnaval?
¿Es que no te cansas todos los años de lo mismo?
No. Yo no quiero nada.
Mejor anda a ofrecerle tus fechas a otra persona.

Eh… Calendario. Pero, tranquilo. No te preocupes.
Todavía quedan muchos conformistas.

¿Cómo te Sientes Hoy?

Autor

Duilio / Venezuela

solo[arroba]otrotiempo.com

Aficiones:
Pink Floyd / Yann Tiersen
Alan Parsons Project
Radiohead / Coldplay / u2
Supertramp / Soda Stereo
Henry Miller / Dostoievski
Camus / Rimbaud / Baudelaire
H. Michaux / Ortega y Gasset
Werther / Rojo y Negro
La Náusea / Hamlet
Por quien doblan las campanas
El Retrato de Dorian Gray
Luna / Atardeceres
Estrellas / Estrellas fugaces
Leer / Escribir / Estudiar
Nadar / Hacer ejercicios
Programar / Diseñar
Guitarra / Ingles / Frances
Almas gemelas / Cosas sublimes...

Cita

"Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía." Simón Bolívar.

Licencia


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

Temas

Archivos

Buscar

Enlaces

Poemas y literatura

Irrelevancia

Erotismo

Actualidad

Podcasts

Música

Cultura

Humor

Buenos blogs

Suscríbete

RSS FEED

Escríbeme a: