Mi vida sólo ha sido una sucesión de mudanzas.
Salgo de un infierno, caigo en otro.
Hasta ahora van… ¿cuantos? Ya no recuerdo.
Algunas veces regreso al volcán o cráter donde ya había estado
(Unos infiernos son más confortables que otros)
O sólo por temporadas…
En un lugar me arrancan la piel con agujas,
En otro sitio devoran mi alma
Entonces, cuando estoy desangrándome voy a otro sitio
Y si mi piel se cura, mi alma me pide a gritos que vuelva a un lugar
Y eso es todo. Podría decir que todo es distinto; pero nada ha cambiado.
Tal vez algo… Ya no espero encontrar el cielo.
Sólo espero, un buen día, tener el tiempo y las suficientes fuerzas para afilar mi pluma
Entonces, vengarme; degollar a todos los demonios que tanto me han atormentado,
a los egoistas, a los miserables, a los petulantes…
Son tantos.
Pero el filo de una pluma es inagotable, siempre que se inyecte con la tinta del alma verdadera
No la de este mundo, no la que se vende en las cajas de supermercados, en las placas de los autos, en las etiquetas de las tiendas, en las pantallas de los móviles…
Pero creo que ya he dicho demasiado.
Y a la vez nada.
3 comments
26/05/2006 at 5:26 pm
NORAG1975
HOLA LES RECOMIENDO LEER ESTE BLOG. SALUDOS DESDE VENEZUELA, CARACAS.
28/05/2006 at 3:09 am
Fuji
“…Pero el filo de una pluma es inagotable, siempre que se inyecte con la tinta del alma verdadera..”
Yep. Hasta el silencio habla a través de la pluma.
29/05/2006 at 11:13 am
Sovka
Cierto, afilar la pluma, con eso bastará… aunque el alma no se cure del todo jamás…
Un abrazo.