Este mes, en vista de que no tuve ninguna buena oferta de empleo en Caracas, decidí ir a pasar unos “días tranquilos” en casa.
Así que esta mañana me levanto en mi cuarto, como todos los días, medio dormido aún, acomodándome para lo que, como dijo Ortega y Gasset, es mi realidad supuesta o “esperada”. Todo como siempre, en pocas palabras. Hasta que oigo la voz de mi hermana diciendo:
-Sí, abuela, y se llevaron la portatil de mi mamá
¿QUÉ? Recuerdo el día anterior: el suceso: recuerdo mi rabia porque mi mamá haya pasado un rato tan malo y porque mi hermana, con sólo nueve años, le arranquen la venda de la inocencia de los ojos y le dejen ver y sentir la crudeza de la realidad que estamos viviendo; recuerdo también que estas dos vidas tan preciadas para mí hayan estado en riesgo… Además, con este suceso llegaron las noticias de varias docenas de atracos más: hay unos comerciantes que los han robado, incluso, más de dos veces en el último mes. Ya no es suficiente salir de la capital, Venezuela hasta el último rincón se ha vuelto peligrosa ¿razones? El desempleo, la falta de educación, la falta de vigilancia policial, la corrupción entre los mismos policias ¿razones? ¿La falta de gobierno? Sí, porque hay leyes que incluso los protejen: hace un año cuando me asaltaron junto con una amiga, casualmente a los pocos segundos pasó una patrulla y logramos detener a uno de los dos delicuentes, a quienes acusamos junto con otros dos testigos de la escena y los mismos policias que lo vieron huir, pero… en vista de que el individuo no cargaba nada de evidencia y “la ley los protege” según como indicó el policia, lo dejaron escapar. Aunque, siendo más realistas, tampoco hubiese importado si se lo hubiesen llevado: porque a las dos horas o a los dos días estaría libre otra vez y hasta buscando represalias…
Ese es el punto de inseguridad al que hemos llegado. Mientras estoy sentado escribiendo esto me palpita el corazón cada vez que oigo el sonido de la puerta en el negocio: Simplemente no nos dejan vivir en paz. Y mientras no haya de verdad respuestas y verdaderas leyes que en vez de proteger a los vagos, indigentes y maleantes amparen a los ciudadanos que trabajamos y estudiamos honradamente por nuestros país, esto irá de mal en peor.
Recuerdo cuando trabajaba en el Ministerio de… Uno de los directores de prensa siempre tenía buenas y excelentes ideas para aplicar, hacían campañas, denuncias, propagandas… pero la realidad es que todo aquello con que iban a favor o en contra era un desastre y todo se quedaba en planificación: al final no había resultados verdaderos y concretos. El presidente hablaba ayer: por un momento pensé en no votar contra él: se expresa perfectamente bien: ¡Cómo me gustaría un presidente como aquel! Pero que haga lo que dice. Y no se limite a hablar y no venga a decirnos que, luego de casi ocho años: que practicamente son dos periodos presidenciales: necesita un poco más de tiempo, una oportunidad por amor ¡Por Dios! Dirás… esto es un país, no un juego. Mientras hay niños y niñas que fallecen todos los días como consecuencias de atracos ¡Mujeres embarazadas incluso! El gobierno nos viene a pedir una segunda oportunidad, cuando, luego de tanto tiempo y siendo el gobierno que más dinero y recursos ha recibido, el país va cayendose en pedazos…¡NO!
También en la entrevista al presidente, uno de los periodistas (Carlos Croes, si mal no recuerdo), le preguntó que cómo hablaba de amor cuando por televisión anunciaba que “pulverizaría a sus enemigos” y el presidente respondió (cito de memoria): “hay que ser bien corto de mente para no entender que cuando hablo de pulverizar a mis enemigos también hablo de amor” Perdóneme presidente: Yo, soy bien corto de mente porque no puedo entenderlo, mas aún: sólo puedo indignarme con sus palabras: como si de pleno cinismo se tratase. Soy bien corto de mente cuando pienso que todos los venezolanos, independientemente el color, somos eso venezolanos; Si el Dios que usted tanto nombra, creó millones de colores y millones de mentes con millones de colores ¿Qué se cree usted -como ser humano más que como presidente- para decir quien tiene la razón o no, quien merece ser pulverizado o no? Pulverizados merecen estar esos delincuentes que no nos dejan vivir en paz, en vez del excelente ex-gobernador de Yaracuy Eduardo Lapi, quien permanece preso (con una ulcera sangrante, por cierto) sin que se le haya hecho aún un juicio, cuando hay cientos de autoridades oficialistas, como el gobernador Manuitt que luego de cometer decenas de crímenes sigue libre y gobernando impúnemente. Hablando por cierto, de la Capital de Guárico, donde se va la luz mínimo cuatro veces por semana, en pleno centro, sin que nadie se preocupe de ello… Mientras el gobierno habla de una segunda oportunidad y trata de engañarnos estrenando metros de dos estaciones, suceden atracos, muertes, hay niños y ancianos en la calle pidiendo limosnas, las calles de Caracas están sucias, las autopistas llenas de huecos y un largo etcétera. Mientras el presidente habla de pulverizar a sus enemigos, la delincuencia, el hambre, el desempleo y todos estos males nos pulverizan a nosotros. De verdad, corta de mente es aquella persona que, después de todos estos años de gobierno, siga confiando en este gobierno…
Por última vez, he visto buenos pensamientos, buenas ideas, que llevadas a la práctica serían geniales: pero lo siento señor presidente, después de casi ocho años no puedo, con mi voto, comprometer a mi país en esperar que usted al fin se decida a cumplir su palabra: si usted tiró por la borda su oportunidad, así como la oportunidad de todos durante estos ocho años, y aún piensa que necesita más tiempo (¿Hasta cuando, hasta el 2030?) y piensa volver a ganar para promover una nueva ley donde pueda perpetuarse en el poder (Esto lo anunció en vivo, ayer), mientras nuestros problemas reales y concretos permanecen sin solución y seguimos a la deriva (de la delincuencia, por ejemplo): no cuente con mi voto: porque aunque la oposición no sea la mejor opción, al menos sé que si gana Rosales o cualquier otro candidato, de resultar mal presidente, el pueblo unido podría volver a cambiarlo, pero si gana usted de nuevo, señor presidente, ¿qué estaríamos arriesgando? Perdóneme, pero Venezuela no me parece un juego para estar dando segundas oportunidades, y lo sé, tal vez usted, sentado cómodamente en su palacio, con su traje y su aire acondicionado, no pueda comprenderlo.
1 comment
06/11/2007 at 10:41 am
mary
mi mensaje no es una insitacion a la violencia.. como se cansa de decir muchas veces el presidente.. solo es un mensaje de reflexion.. jovnes sigamos en la calle ahora es que nos falta calle pa poder sacar el lococ de miraflores