El Extranjero II, 8 (Penúltimo Fragmento)

Me decía una y otra vez que, si un hombre, un hombre sincero y desesperado …, ama a una mujer con todo su corazón, si está dispuesto a cortarse las orejas y enviárselas por correo, si es capaz de sacarse la sangre del corazón y volcarla en el papel, saturar a esa mujer con su necesidad y anhelo, asediarla eternamente, no puede ser que ella lo rechace. El hombre más feo, más débil, el hombre más indigno, ha de triunfar por fuerza, si está dispuesto a dar hasta la última gota de su sangre. Ninguna mujer puede rechazar el don del amor absoluto.

Sexus - Henry Miller.

Mi corazón estalla. Se detiene. La sangre deja de viajar por mi cuerpo, de vitalizar mis organos, mis extremidades. Mi cuerpo entero se seca, se vuelve de piedra, de hierro: se convierte en una vieja campana, oxidada y vacía: por dentro, mi alma rota, grita, la golpea con fuerza: la campana -mi cuerpo- se sacude, de abajo hacia arriba, en violentos escalofríos.

Ismar me mira, con la misma profunda mirada de amor, que intenta descubrir todo mi ser y dejar expuesto el suyo: su mirada hace que los pedazos de mi corazón vuelvan a unirse despacio; como cromo. Pero antes de que vuelva a sentirme completo, su mirada se apaga, lentamente, como si todo su amor, todo su ser estuviese siendo poseído por algo más: por la imagen del compromiso, del matrimonio, de la sociedad. “Espero que no me odies, y puedas perdonarme un día“, me deja como palabras de despedida, justo antes de que su ser quede eclipsado por el frio antifaz de quienes buscan la comodidad y la seguridad, dejando a un lado la pasión, la vida…

Mis manos tiemblan, los fragmentos de mi corazón arden y palpitan por dentro. Un impulso desesperado me lleva directo a sus labios; pero es inutil; ella me esquiva. Sus labios, que estaban tan cerca de mí cuando pensaba en ellos en la soledad de mi cuarto. Ahora, frente a mí, están infinitamente lejos, como separados por un muro terrible, helado, insondable.

Siento como, tras perder mi último intento, mis brazos fallan, mi frente empieza a sudar y mis ojos se nublan: pierdo una a una todas las fuerzas que sentía en mi interior hace unos minutos. Me siento aún más débil y solo que antes de conocerla. Porque ahora, después de perderla, lo que me mantenía con vida, la esperanza de conocerla desaparece.

-no te ves bien -me dice.
-¿cómo podría estarlo? -respondo quejándome.
-de verdad discúlpame, no quise hacerte daño. Ayer no pensaba en nada; pero hoy reflexioné todo, tenemos varios años juntos, hemos hecho muchos planes juntos y… -se interrumpe mientras saca el móvil de su bolso. -Es él. Debo irme.

Ismar le pide la cuenta al mesonero. Yo me quedo hundido en el asiento. En el fondo hay como una sonrisa, como una mueca que se asoma en mi rostro. La situación es tan triste, tan absurda, que me cuesta creerla. Por una razón extraña, el hombre y la mujer no pueden creer o asimilar una noticia muy buena o muy mala, apenas la reciben. Hace falta segundos, minutos, horas, a veces hasta días completos, para poder absorber todo esa alegría, o tristeza, que el inesperado suceso trae.

Por esto, en el punto más bajo, cuando creí que me desmayaría, que arrancaría a llorar, que no podría soportar más todo esto. Me calmo. Ismar se pone de acuerdo conmigo, decidimos que ella saldrá primero, para estar seguros. Yo asiento con tranquilidad, aún cansado y confundido. Ismar se va. En unos minutos, yo también salgo y regreso a mi oficina. Paso todo el día pensando en ella, en que encontraré una forma de que estemos juntos, de hacerla entender que, más romantico, más hermoso que un anillo de compromiso o un vestido blanco, es un corazón latiendo de amor, unas manos temblando, sudando tan sólo por estar frente a la persona amada; que sentirse totalmente lleno con alguien, es un lazo más fuerte que un par de firmas; que no tiene sentido venir al mundo a tratar de darle comodidad, seguridad y estabilidad a una vida que en el fondo es perecedera y efímera; pero que, tal vez, sí valga la pena volverse como estrellas fugaces, que aunque su existencia parezca desvanecerse ante nosotros en tan sólo un segundo y carecer de sentido, en el fondo son hermosamente sublimes y viven en nuestros corazones por siempre; que quien quiere asegurarse una vida larga, fallece sin remedio, y, quien no teme entregar su vida, obtiene la vida eterna. Aunque esté toda envuelta en un segundo.

Paso toda la tarde en mi puesto, reviviendo la vida de los heroes, de los más grandes amores de la historia. Paso toda la tarde escribiendo palabras en la arena del pensamiento, dejando que las horas transcurran. Me prometo explicarle a Ismar, con mi mirada ardiendo, que Dios vive más en el corazón de quien cree firmemente, que en una bonita iglesia. Me veo allí, con la verdad en la boca, hablandole firmemente, haciendo frente a todas las farsas que desde pequeño nos hacen creer; por primera vez me veo ahí, dandole una patada a la sociedad, justo en el centro. Y llevándome a Ismar, por siempre…

Seis. La espero en la planta baja; a un lado del pasillo, desde donde no pueda verme cuando salga. En unos minutos la veo caminar, le dice unas palabras al vigilante: su voz está apagada, como en el día de la partida de Syd. Sigue caminando y sus pasos son lentos, tristes, su cabeza está baja y en sus ojos no guarda el menor brillo…

Salgo a su encuentro. Apenas me ve, Ismar se sonrie como una niña. En un segundo, su cuerpo recupera toda la vida de la que carecía. De nuevo veo a mi amante ahí, frente a mis ojos… Salgo a abrazarla. Ella acepta mis brazos. Por un instante vuelvo a sentirme del todo lleno. Pero, sólo por un instante. Ismar se aparta. Pueden vernos… Es demasiado arriesgado. Escucha, necesito que hablemos, tengo muchas cosas que decirte… Vamos a salir de aquí. No, no puedo. Espero a…

En este momento, llega una persona, alta, vestida de traje, bien peinado y con un carné colgado al cuello, todo impecable y correcto. Me quedo mirándolo con rabia por habernos interrumpido, pero no alcanzo a imaginar cuan grande es el odio que puedo sentir por este desconocido hasta que él se acerca y… besa a Ismar en los labios.

Apenas puedo contener las lágrimas de mis ojos; ya no siento nada por dentro, como cuando la herida es tan grave que todo el dolor desaparece y sólo queda un pequeño hormigueo.

-Carlos, él es el ingeniero del sistema de nómina. Hablábamos de unos pequeños ajustes que tenemos que hacerle…
-Ah ¡Mucho gusto! Ismar me ha hablado muy bien de usted. Me dice que eres un excelente programador.
-No… no es nada. Discúlpenme, debo irme. Espero que estén bien. -y me alejo.

Salgo de la empresa con las últimas fuerzas que me quedan. Camino unos pocos pasos y, cuando pienso que ya no puedo más: que voy a caerme, a gritar; recibo un mensaje.

Le doy a leer: es Ismar. Espérame mañana en el mismo restaurante de hoy, a la una… Tenemos que hablar

¿Cómo te Sientes Hoy?

Autor

Duilio / Venezuela

solo[arroba]otrotiempo.com

Aficiones:
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Werther / Rojo y Negro
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Por quien doblan las campanas
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Luna / Atardeceres
Estrellas / Estrellas fugaces
Leer / Escribir / Estudiar
Nadar / Hacer ejercicios
Programar / Diseñar
Guitarra / Ingles / Frances
Almas gemelas / Cosas sublimes...

Cita

"Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía." Simón Bolívar.

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5 comments

Ay Dios! Esa muchachita me esta impacientando!

Que viva Barney!

Pero es que ella sera que no entiende la desesperacion?! lol

stay tuned…

Mila: tranquila, que sólo falta un fragmento

Koyo-t: le iba a poner barney en serio, pero Carlos le iba mejor

Darkana: hay gente que en el fondo tiene una vida tan aburrida, que busca cualquier conflicto, enredo o complicación para darle un toque de dramatismo y de emoción a sus vidas ¡Y muy bien! Pero lo que no saben es que tras todo esto se llevan por delante a muchas personas. Y esto ocurre no solo en relaciones amorosas, también en la familia, amistades, trabajo, etcétera, etc.

stay tuned… Por allí viene un obsequio antes del último fragmento.

nefertiti2983

me duele..la situacion!!, porque simplemente no podemos amar y ser felices..el amor verdadero no es facil de encontrar..¿por que dejarlo escapar?