Lo observo. En cualquier momento va a empezar a moverse y a hacer ruido… ahí está: ¡TI…! Apago la alarma, y sigo sin moverme. Apenas llevo unos minutos despierto, pero en mi boca, en lugar de una sensación amarga, tengo un sabor distinto, como un hormigueo dulce que recorre mis labios, me llena por dentro e inunda mi mente. Una escena me regresa el día de ayer: la lluvia, la voz de los niños, sus brazos, sus ojos, sus labios… Ella: Ismar, el sabor de tus labios aún está en mi boca.
Me quedo mirando el techo, enternecido por todos estos pensamientos; podría quedarme semanas así, alimentado por esta dulce calidez en mi pecho, dejando que mi alma, separada de todos los tormentos que la aprisionaban, viaje por todas las galaxias del universo: vea nacer y morir a todas las estrellas: llegue hasta el punto mismo donde se encuentra Dios y le diga:
Gracias. Todas las penas que he pasado en mi vida las han curado… Sus labios. Tus ojos Ismar.
—
Pasan diez minutos hasta que empiezo a pensar que sería inútil quedarme acá: voy a llegar temprano: terminar todo el trabajo que tengo que hacer: y luego invitaré a almorzar a Ismar.
De un salto voy de la cama a la ducha, la abro, espero que salga agua tibia; en vano. Sólo hay agua fría… ¿Qué importa? Entro cantando a la ducha y de ahí voy cantando a mi cuarto, a vestirme, a preparme para ir al trabajo, para volverla a ver…
Me doy cuenta que no tengo ticket de metro, menos mal: así tendré unos minutos para reflexionar o leer en la fila.
Entro al tren, casi me sorprendo diciendo buenos días. Noto que varias personas se quedan mirándome: una niña, unas muchachas, una señora, un señor mayor ¿Por qué? Trato de notar que ha cambiado de ayer a hoy, qué hace que no pase desapercibido. Pero no tengo nada nuevo, excepto… Mi sonrisa. La calidez, la alegría que recorre mi rostro. Mi alma está asomada en mis ojos y le sonríe al mundo. Después de miles de años el mundo, al fin, llevó el desarrollo a la cúspide: hay computadores, autos, internet, centros comerciales, constructora sambil, cines, stars wars, zara, ropa de marca, gobiernos, presidentes, bombas nucleares, chocolates, enlatados, fridays, finos licores, empresas, ingenieros, medicinas, metros, aviones, jets, progreso, progreso, progreso… El hombre llevó la vida material a la cima: producción, producción, miles de cosas innecesarias para vivir -de verdad- son arrojadas todos los días afuera: y cientos de publicidades nos hacen pensar que son necesarias. No se puede salir de casa sin un iPod, y en casa no puede faltar un televisor pantalla de plasma con Direct TV, sino, no estás a la moda, eres pobre, eres una persona extraña: no puedes entrar a la sociedad si te hablan de HBO y no mencionas la película que estrenaron esta semana… El mundo material está en el tope ¡Bravo! Matamos miles de especies, árboles, bosques, abrimos huecos en la capa de ozono, tenemos guerras donde perecen personas, niños, donde se destruyen edificios que hombres levantaron con tantas gotas de sudor y se gastan millones de dólares en armamentos mientras hay personas que mueren por no tener un pedazo de pan… ¡Bravo! ¿Qué importa? Mientras no llueva y no se caiga el Direct TV, mientras no falle el aire acondicionado, ¿Qué importa si cada año el calentamiento global se vuelve un problema más y más serio? Las personas no dejan de mirarme porque, después de tanto progreso, la mayoría de los seres humanos se han quedado casi sin alma. Se han vuelto tan frios y secos como la ropa que usan, los autos que manejan y el televisor que tienen en casa. Como si fuera poco, los sentimientos que muestran son acordes a la sociedad: felicitaciones de cumpleaños, matrimonios, aniversarios, etcétera: de ahí no salen. La mayoría de las personas son autómatas: simples partes reemplazables del engranaje del mundo. Estamos en la época del progreso, donde todos nos volvemos máquinas para sacar procesadores más potentes, más empresas, más centros comerciales… ¿Para qué? Pero en el fondo algo humano queda y espero que siempre quede: por eso no dejan de mirarme, esa parte humana es atraída como un imán hacía mí… Esa parte humana busca encontrar el alma que irradian mis ojos. Esta parte de mi alma que tu despertaste, Ismar…
—
Llego al trabajo, saludo y mis “buenos días” van más allá que un saludo: son un abrazo fraternal que les dejo a mis compañeros. Apenas me siento en mi puesto, tomo el teléfono: llamo a Ismar. ¿Almorzamos juntos hoy? Sí, me dice. Nos ponemos de acuerdo para ir a un restaurante agradable hoy. Me dice que la espere en la mesa. No entiendo porqué no podemos salir juntos del trabajo, y enseguida una sensación de angustia empieza a morder mi pecho. A las doce, llego al restaurante. Ismar llega unos minutos después: está hermosa. Se sienta a mi lado, conversamos, nos damos un beso antes de almorzar, la noto temblorosa, tímida, inquieta: me quiere, pienso. Yo también. Terminamos de almorzar en silencio, apenas arrojándonos unas miradas furtivas y profundas. Ismar se pone cada vez más inquieta, a la vez que noto como la sensación de angustia empieza a avivarse y a devorar mi pecho. De pronto se lleva una servilleta a los labios, la deja caer en la mesa y empieza a contarme apresuradamente que soy una persona increíble, que nunca se había sentido con alguien así, que hubiese deseado que yo llegara antes a su vida, en este momento siento como mi pecho es apretado por una garra y empieza a resquebrajarse y a sangrar…
-Eres increíble -insiste Ismar- y esto va más allá de todo lo que he tenido antes; pero, no podemos seguir juntos. Lo siento, debí decirtelo antes: pero ayer todo pasó tan rápido… Estoy comprometida, no puedo ocultartelo, en unos meses planeamos casarnos, no creo que sienta lo mismo por ti que por mi novio pero, tenemos ya mucho tiempo juntos y me siento estable y no… Esto no puede ser, y no está bien… Lo siento. -Termina por decir… Mientras yo siento como la garra se cierra sobre mi corazón.
5 comments
07/10/2006 at 4:46 am
Mila
ay vale no….
09/10/2006 at 1:28 pm
Darkana
Tengo que decir que …DEMONIOS….
es todo…no tengo palabras…aun estoy en shock….
09/10/2006 at 7:33 pm
nika
jaja, no sé, pero es que me dan unas ganas de reír, podría aplaudir tu párrafo sobre el progreso, me gustó mucho, muy “el extranjero”, yo decía: “ahora lo va a ver todo rosa” y no, se siente feliz, pero sigue siendo él, eso me gusta, y luego la confesión de Ismar, siendo él como es, no me imagino qué pueda salir de ahí, por eso mis ganas de reír, sólo espero su reacción.
besos
10/10/2006 at 10:55 pm
Daniel Miracolo
Si en este momento no estuviera viviendo en Houston, le juro que le invito un asado con tinto aceitoso, porque lo que me hizo cagar de risa con lo de los retrasos en el metro no tiene nombre.
Maestro, morirse nos morimos todos, ahora, despues, mucho despues. La unica idea de sabiduria es no morirse antes ni durante. No esta mal ni bien la idea de los que deciden que son dueños de su vida, no voy a ponerme en moralista a esta altura del campeonato y definiendo por penales, no? Lo que si, es que por algun motivo absurdo o no, la extensa mayoria de la raza humana usualmente se muere cuando le toca y no antes, y vio como es esto: coma caca que millones de moscas no pueden estar equivocadas
Un abrazo
PD, lo odio, su blog luce mas bonito que el mio que es una cagada. Mañana leo el contenido porque ahora mismo me llaman a cenar
Daniel Miracolo
Harris County, Houston TX
10/10/2006 at 11:43 pm
Duilio
el odio es mutuo: yo no tengo a nadie que me llame a cenar..
también pienso que cada quien se muere cuando le toca. eso sí, el colmo de alguien que esté harto del mundo es que precisamente otro lo juzgue por deshacerse de una vida que le pertenece. Pero esta sociedad es tan absurda que, incluso, el suicidio en muchos lugares es considerado un delito ¿ ? con pena de muerte, siendo sarcástico.
a propósito podría dejar un ejemplo, pero yo también tengo otras ocupaciones. tal vez para después.
el asado para cuando vuelvas, vale? y mi diseño es así porque también me dedico a esto (a diseñar páginas, digo)
saludos.