El extranjero, 4

Salgo. No veo a la chica por ninguna parte. Corro a la esquina, tampoco la veo desde allí.

Me detengo. Igual, ¿Qué puedo decirle si la consigo? Ya se fue.

Además, aún no he dejado de sentir el presentimiento de que va a pasar algo.

Miro el reloj, son las 12:40: me quedan unos minutos de mi hora de almuerzo.

Pienso en llamar a alguien, pero me doy cuenta de que no tengo nadie con quien hablar. ¿Mis amigos? Los pocos que tengo los saludé esta mañana en el messenger. ¿Mi familia? ¿Cuál familia? ¿Mis padres? Pienso, los llamo:

-Hola
-Hola
-¿Cómo están?
-Bien
-¿Cómo ha estado todo por allá?
-También, bien, ¿y tú? -Me devuelven la pregunta por cortesía
-Bien… ¿Y mis abuelos, también están bien?
-Sí…
-Bueno, sólo quería saludar…

No. Desisto. Mejor no llamo a nadie.

Me acuerdo que cerca de aquí me dijeron que vendían libros usados. Hoy termino de leer a Camus y aún no siento la necesidad de tomar el libro de Miller, y, del resto, no tengo nada que leer. Así que voy hacia allá.

Cuando me quedan pocos libros sin leer, sobre mi mesa de noche, me siento tan desesperado como un padre de familia un 29 del mes, cuando aún no ha cobrado y tiene el refrigerador casi vacío.

Hoy toca hacer mercado, me digo, sonriendo, y viendo el sitio donde están los libros: debajo de un puente.

Una voz dentro de mí, me dice: “podrías pasar los minutos que te quedan en el centro comercial, o en la oficina recostado en la silla, con aire acondicionado, conversando con las mujeres del departamento. En cambio, mírate: mientras todos charlan, comparten entre ellos, tú estás ahí, debajo de un mugriento puente, revolviendo libros usados. Hasta puedes agarrar una alergía, una enfermedad

La literatura te ha llevado demasiado lejos…”

Me quedo atónito ¿De dónde vienen esas palabras tan necias? Es la sociedad, supongo. Cuando les dije a mis amigos que me vendría a la capital, me decían entre risas: “¿Y qué?, vas a irte a la ciudad, a recitar poemas?”. Ahora que tengo un buen cargo, que gano dinero y soy importante. Me escriben: “estamos orgullosos de tí”.

Imbéciles.

¿Será por eso que Rimbaud dejó la poesía?

¿Disculpe, señor, usted trabaja aquí? -me pregunta una muchacha, que tiene un libro en la mano, sacándome así de mi ensueño.

-No, no trabajo aquí, respondo un poco irritado, sacando el pecho, para que vea mi uniforme.

“¿Cómo voy a trabajar YO debajo de un puente, vendiendo libros viejos?” -Pienso.

La chica sigue distraída revisando las mesas. Yo empiezo a buscar: encuentro de una vez un par y los tomo:

-Lucia Etxebarria; amor, curiosidad, prozac y dudas. Y,
-D.H. Lawrence, El amante de Lady Chatterley.

Ya quiero pagar e irme: se me hace tarde. Pero no veo a nadie que me pueda cobrar.

-¿Son gratis? -Exclamo.

-Vete con ellos y haz la prueba para saberlo… dice, sonriendo, la chica.

La miro: es morena, de rostro común, y con las formas de su cuerpo poco pronunciadas. No me llama la atención conocerla.

Pero algo me deja en shock: esta chica se parece muchísimo a una de las mujeres que más llegue a amar hace unos años atrás. ¿Por qué no me provoca ni siquiera entablar conversación con ella? No es por el físico, es algo más.

Y me quedo viendo como busca entre los libros, con la mirada vacía, con rostro de aburrimiento. No lo hace con la avidez de los lectores voraces. No lo hace con el encanto y la admiración de quien sabe que sobre esa mesa hay cientos de almas; de personas que entregaron y dejaron plasmadas sus vidas allí: para nosotros.

Esos libros no son estúpidos libros de autoayuda, son Libros, en su mayoría autobiográficos, de personas que no desistieron en la ardua labor de plasmar sus experiencias. Sin detenerse a pensar que dirían los demás.

Ella los toma con desdén, como por no dejar… Como si no tuviese más nada que hacer

Y caigo en cuenta de que la mayoría de las personas que viven aburridas, es porque sencillamente no saben encontrar la magia que se esconde en lo profundo de esta existencia… Que son personas con almas cortas, incapaces de ver más allá…

Y caigo en cuenta de que tampoco es el físico lo que más importa, es cómo la mujer sepa darle vida a su cuerpo, dejando entrever su alma en éste.

Sostengo con fuerza los libros, casi podría sentir pedacitos del alma de sus escritores en ellos.

“Para ser buen diseñador o programador, hay que exprimirse el cerebro -me decía mi amigo- nosotros dejamos nuestras neuronas en el computador, todos los días. Es un trabajo arduo.”

Ojalá, respondo mentalmente, para escribir sólo hubiese que exprimirse el cerebro. Los verdaderos escritores se sacan las vísceras con las manos, y las dejan en el papel; para quien tenga de verdad las agallas de un ser humano, para quien quiera descubrir el tesoro que hay debajo del polvo, debajo de un puente…

El señor aparece, yo pago, me voy.

La sensación de que algo va a ocurrir se incrementa.

¿Cómo te Sientes Hoy?

Autor

Duilio / Venezuela

solo[arroba]otrotiempo.com

Aficiones:
Pink Floyd / Yann Tiersen
Alan Parsons Project
Radiohead / Coldplay / u2
Supertramp / Soda Stereo
Henry Miller / Dostoievski
Camus / Rimbaud / Baudelaire
H. Michaux / Ortega y Gasset
Werther / Rojo y Negro
La Náusea / Hamlet
Por quien doblan las campanas
El Retrato de Dorian Gray
Luna / Atardeceres
Estrellas / Estrellas fugaces
Leer / Escribir / Estudiar
Nadar / Hacer ejercicios
Programar / Diseñar
Guitarra / Ingles / Frances
Almas gemelas / Cosas sublimes...

Cita

"Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía." Simón Bolívar.

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6 comments

Luego de dias sin actualizar y tras hacerlo hoy decido pasar por aqui a ver que han dejado tus letras y pues me alegra la sensacion de “agarre” que plasman en mi, seguire dando vueltas por aqui… cuenta con ello

a veces digo que soy escritora… a veces… gracias por la pasión y el respeto que sientes por toda esa alma, o esas almas, encerradas entre las tapas de un libro; siempre he dicho que son mundos en reposo hasta que un lector los abre, entonces, por arte magia, comienzan a cobrar vida.

yo he estado bajo ese puente.

abrazos

p.d.: tienes razón: si no dejas las vísceras no dejas nada.

Es admirable tu forma de ver la escencia que plasma cada escritor en su libro. Sin duda no todos sabemos apreciarla.. Felicidades por tu blog y por tus logros.. Un beso..

yo creo que el pensamiento sobre la alergia y las enfermedades no es obra de toda la sociedad, es obra del señor de la optica jejejejeje. Saludos

Koyo-t: thank you, my friend!

Nika: eres escritora, y estoy ansioso porque nos reunamos a conversar… y me obsequies una copia de tu novela :$

Lorenna: Muchas gracias.

Katherine: Es agradable ver cómo alguien conoce la fuente de donde fluyen parte de mis letras.

De verdad te admiro por ver la vida de una manera tan realista que aveces a nosotros mismo en el dia a dia no vemos,, y vivimos de fantasias e ilusiones, cabe destacar que estas no son malas pero siempre es bueno tener algo que te recuerde la realidad y la nocion y objetivo de la vida!! y siento q este block es uno de esas cosas q te situan en la verdad !! gracias!!!!!!!!